Aranjuez es una de esas ciudades que no se parecen a ninguna otra de la Comunidad de Madrid. A 47 kilómetros al sur de la capital, en un valle verde donde el Tajo se encuentra con el Jarama, los reyes de España construyeron durante siglos su lugar de descanso de primavera: un palacio, kilómetros de paseos arbolados, jardines de todos los estilos, huertas modelo y una ciudad entera trazada con escuadra y cartabón. El resultado es tan singular que la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 2001 como «Paisaje cultural», una categoría que reconoce precisamente esa mezcla de naturaleza, agua, agricultura y arquitectura.

Hoy Aranjuez tiene algo más de 63.000 vecinos, el segundo término municipal más extenso de la región después de Madrid, fresas y espárragos con fama propia, unas fiestas del Motín de interés turístico internacional y una pieza musical, el Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo, que ha llevado su nombre a medio mundo. En esta guía te contamos su historia, qué ver, cómo son sus barrios, cuándo ir, qué comer y qué conviene saber si estás pensando en vivir aquí.

La iglesia y la plaza de San Antonio pintadas por Antonio Joli hacia 1754, poco después de fundarse la ciudad
La iglesia y la plaza de San Antonio pintadas por Antonio Joli hacia 1754, poco después de fundarse la ciudad. Foto: Antonio Joli · Public domain · Wikimedia Commons

Aranjuez en datos

  • Población: 63.040 habitantes (INE, 2025).
  • Superficie: 201,11 km², el término más extenso de la Comunidad de Madrid después del de la capital. Su punto más al sur es también el punto más meridional de la región.
  • Altitud: 495 metros en el casco urbano; entre 480 metros en la vega del Tajo y unos 650 en los cerros que la rodean.
  • Distancia a Madrid: 47 kilómetros.
  • Gentilicio: ribereño, el oficial y tradicional; también se usa arancetano.
  • Ríos: el Tajo, que recorre el término durante 45 kilómetros, y el Jarama, que desemboca en él en la llamada Junta de los Ríos.
  • Limita con: Ciempozuelos, Titulcia, Chinchón, Villaconejos y Colmenar de Oreja en Madrid, y con varios municipios de Toledo, como Seseña, Añover de Tajo, Borox, Ontígola, Ocaña, Yepes o la propia Toledo.
  • Títulos: Real Sitio, conjunto histórico-artístico desde 1983 y Patrimonio de la Humanidad desde el 14 de diciembre de 2001.

De dónde viene el nombre de Aranjuez

Nadie lo sabe con seguridad, y hay teorías para todos los gustos. Antonio de Nebrija lo hacía venir del árabe y le daba el significado de «lugar poblado de nogales». El padre Sarmiento proponía el latín Ara Iovis, «altar de Júpiter», por un posible templo romano. Otros autores han buscado un origen vasco, a partir de arantza, «espino», y el historiador Jiménez de Gregorio lo relacionó con dos palabras íberas que vendrían a significar «valle de los oteros», algo que encaja muy bien con un valle rodeado de cerros.

Lo que sí está documentado es cómo fue cambiando la palabra: Arauz o Aranz en el siglo XII, Aranzuel o Aranzul en el XIII, y otras variantes hasta que en el siglo XV ya aparece como Aranjuez. Es probable que la aldea de Almuzúndica, citada en el siglo XI, estuviera por esta zona.

El gentilicio también tiene historia. Hasta 1750 estaba prohibido vivir en Aranjuez si no se pertenecía a la Corte, así que sus habitantes no podían tener un nombre propio. Se les llamaba «ribereños», por los ríos, y cuando se levantó la prohibición el término se adoptó oficialmente. El de arancetano, que viene de Aranz, lo creó a finales del siglo XX el cronista oficial Ángel Ortiz Córdoba.

Historia de Aranjuez

Antes de los reyes

El lugar, en la confluencia de dos ríos y junto a un paso importante, atrajo a gente desde muy pronto. En los años ochenta se localizaron más de cien yacimientos con restos que van desde el Paleolítico hasta la Edad del Bronce. En el 220 antes de Cristo, en un vado del Tajo cerca de Oreja, se libró la batalla del Tajo, en la que los cartagineses de Aníbal derrotaron a los carpetanos. Con Roma, la zona quedó en un cruce de calzadas que iban hacia Complutum, Zaragoza o Segovia, y de época visigoda se conserva la necrópolis de Cacera de las Ranas, descubierta en 1986, con unas 150 sepulturas de los siglos V al VII.

La Orden de Santiago

Tras la Reconquista, a finales del siglo XII, estas tierras pasaron a la Orden de Santiago, con sede en Ocaña. A los maestres de la Orden les gustó el lugar para descansar, pescar y cazar, y entre 1387 y 1409, con el maestre Lorenzo Suárez de Figueroa, se levantó una casona en un sitio parecido al que hoy ocupa el palacio.

Cuando el papa concedió a los Reyes Católicos la administración de las órdenes militares, la muerte del maestre Alonso de Cárdenas en 1489 hizo que Aranjuez pasara a la Corona. Desde entonces fue un lugar de descanso de la monarquía. Se amplió la casona y se creó el jardín de la Reina, que acabaría siendo el jardín de la Isla.

Carlos I y Felipe II: nace el Real Sitio

Carlos I fue sumando tierras: encomiendas, fincas particulares y terrenos de pueblos vecinos. Con Felipe II el Real Sitio alcanzó su mayor extensión. Felipe II decidió levantar un palacio nuevo y prohibió construir casas particulares. Los arquitectos Luis y Gaspar de Vega dibujaron los primeros planos del conjunto, y desde 1560 Juan Bautista de Toledo, el mismo de El Escorial, se encargó del palacio y siguió trazando las grandes calles arboladas que se habían empezado entre 1554 y 1559. Las obras del palacio arrancaron en 1565.

En esa época se construyeron también las grandes obras de agua: la presa del Embocador, de 1530, y la del Mar de Ontígola, terminada en 1572, para regar las huertas y alimentar los jardines. Con Felipe II casi todo el territorio quedó dedicado a la caza del rey, y casi cualquier otra actividad estaba prohibida.

Los Borbones y la ciudad nueva

Los Austrias siguientes apenas hicieron obras, aunque la Corte siguió viniendo a divertirse. Con los Borbones el Real Sitio volvió a la vida. Felipe V retomó el palacio y derribó la antigua casa de los maestres en 1727, y desde 1739 el arquitecto Santiago Bonavía asumió la reforma del conjunto.

El gran cambio llegó con Fernando VI y Bárbara de Braganza, que tenían Aranjuez como residencia preferida. Hacia 1748 decidieron acabar con la prohibición de vivir aquí y fundar una ciudad desde cero. En 1750 se aprobaron el Viaje de Aguas, que traía agua potable de manantiales cercanos a Ocaña, y el plan de la nueva villa. Bonavía la diseñó con un tridente de grandes calles que salen del palacio, una cuadrícula de manzanas al sur y la plaza de San Antonio como bisagra entre la Corte y el pueblo. El modelo más cercano era la ciudad nueva de Versalles.

Carlos III vio Aranjuez de otra manera: como una gran finca donde experimentar nuevas ideas agrícolas, ganaderas y científicas. Bajo su reinado se crearon explotaciones modelo como el Real Cortijo de San Isidro, se levantaron cuarteles, el hospital de San Carlos, el Teatro Real Carlos III y casas para el personal, y Francesco Sabatini añadió al palacio las dos alas que cierran el patio de honor. Carlos IV se dedicó sobre todo a conservar lo que había y a terminar el jardín del Príncipe, donde se construyó la Casa del Labrador.

Un dato curioso: el plano de Aranjuez que Domingo de Aguirre dibujó en 1775 y que Carlos III envió a las cortes europeas pudo influir, según varios autores, en el diseño de Washington D. C., que es posterior.

El Motín de Aranjuez

En 1807 el descontento contra Manuel Godoy, el valido de Carlos IV, era enorme. Godoy quería que los reyes huyeran hacia Andalucía y, si hacía falta, a América. La noche del 17 al 18 de marzo de 1808 los vecinos de Aranjuez y de pueblos cercanos se amotinaron y asaltaron su palacio para atraparle. Godoy estuvo escondido hasta la mañana del día 19 y esa misma tarde Carlos IV abdicó en su hijo Fernando VII. Fue uno de los hechos que abrieron la puerta a la Guerra de la Independencia, y hoy es la base de las fiestas más famosas de la ciudad.

Ese mismo año se reunió en el palacio la Junta Suprema Central, que tuvo que marcharse ante el avance francés. Los franceses saquearon el Sitio, pero también permitieron que se eligiera por primera vez un ayuntamiento. Se fueron el 7 de noviembre de 1812.

El siglo XIX: tren, villa y subastas

En 1833 Aranjuez se incluyó en la provincia de Toledo, pero en 1838 pasó a la de Madrid. En 1834 se creó el jardín de Isabel II para conmemorar la Cuádruple Alianza y el 9 de septiembre de 1836 se constituyó definitivamente el Ayuntamiento. El 9 de febrero de 1851 Isabel II inauguró el ferrocarril entre Madrid y Aranjuez, el segundo de la península después del de Barcelona a Mataró. Entre 1856 y 1868 funcionó en La Flamenca la Escuela Central de Agricultura.

La revolución de 1868 se incautó de los bienes de la Corona, y hasta 1874 se pusieron a la venta 230 fincas, casi el 79 % del término. Muchos jardines y paseos quedaron abandonados durante años. En 1899 Aranjuez recibió el título de villa.

El siglo XX

En 1917 se inauguró el hipódromo de Legamarejo. En los años treinta se instalaron unos estudios de cine con la intención de convertir Aranjuez en «el Hollywood de los países de lengua española», un proyecto que la guerra frenó. Durante la Guerra Civil, la batalla del Jarama, en febrero de 1937, se libró muy cerca, y todavía quedan búnkeres en zonas como Valdelascasas o La Montaña.

En la posguerra llegó la industria, y en los años setenta la industria y los servicios ya habían superado a la agricultura. En 1980 Aranjuez se convirtió en cabeza de partido judicial, en 1983 fue declarada conjunto histórico-artístico y el 14 de diciembre de 2001 la Unesco reconoció el Paisaje cultural de Aranjuez como Patrimonio de la Humanidad.

El Palacio Real de Aranjuez

Está donde estuvo la casa de los maestres de Santiago. Es de estilo renacentista y combina el ladrillo con la piedra blanca de Colmenar, un juego de dos colores que después se repitió en casi todos los edificios de la ciudad y que es una de sus señas de identidad.

Su construcción duró más de dos siglos. Entre 1565 y 1586, con Felipe II, se levantaron la torre sur, parte de la fachada y el ala sur según el proyecto de Juan Bautista de Toledo, que continuaron Jerónimo Gili y Juan de Herrera. Desde 1741 Santiago Bonavía cambió la escalinata principal, terminó el ala norte y reformó las cubiertas, y entre 1750 y 1751 completó el centro de la fachada. Finalmente, entre 1771 y 1778, Sabatini añadió las dos alas que forman el patio de armas. Lo gestiona Patrimonio Nacional y se puede visitar por dentro.

Los jardines de Aranjuez

Son la gran razón para venir. Entre los siglos XVI y XIX se fueron trazando jardines de estilos muy distintos, y pasear por ellos es casi un viaje por la historia de la jardinería europea.

Jardín del Rey

Proyectado en 1561 por Juan Bautista de Toledo y hecho por Juan de Herrera entre 1577 y 1582, es pequeño y está pegado al palacio. Destaca por sus esculturas, que representan a emperadores romanos.

Jardín de la Isla

Entre el palacio y el Tajo, rodeado por el río y por una ría artificial, es el jardín renacentista por excelencia, con sus fuentes y paseos de sombra. Es el heredero de aquel jardín de la Reina de los Reyes Católicos.

Jardín del Parterre

Hecho entre 1728 y 1735 según el proyecto de Esteban Marchand, sigue el modelo francés, con parterres geométricos organizados alrededor de cuatro fuentes, justo delante de la fachada este del palacio.

Jardín del Príncipe

Es el más grande y el más visitado. Unió varias fincas anteriores con zonas nuevas pensadas como jardín paisajista, sin la rigidez de los franceses. Trabajaron en él Pablo Boutelou y Juan de Villanueva. Dentro hay fuentes, islas, el estanque chinesco, el Museo de Falúas Reales y, al fondo, la Casa del Labrador, un palacete neoclásico de recreo que impresiona por la riqueza de su interior. Recorrerlo entero lleva tiempo, así que conviene ir con calzado cómodo.

Jardín de Isabel II

Más pequeño y urbano, ocupa una de las manzanas que cierran la plaza de San Antonio. Se hizo en 1834.

Paseos arbolados, sotos y huertas

Lo que la Unesco protegió no es solo un palacio con jardines, sino todo un paisaje. Entre la presa del Embocador y el Jarama se extiende una red de paseos con árboles en hilera que daban acceso al Real Sitio y, a la vez, organizaban huertas, prados y sotos con criterios renacentistas de simetría y geometría. Los nombres de esos paseos y sotos, como Doce Calles, Pico Tajo, Legamarejo o El Rebollo, son parte del vocabulario de cualquier ribereño. A lo largo del Tajo quedan sotos con vegetación de ribera como El Rebollo, Rancho Grande o la Junta de los Ríos.

Y está el agua. Desde el siglo XVI se construyó una red de presas, canales y acequias para regar huertas y jardines. De la presa del Embocador, construida entre 1530 y 1534, salen dos canales: el de las Aves, en la margen izquierda, y el de la Azuda, en la derecha. Todo ello forma parte del conjunto protegido.

La plaza de San Antonio y el casco histórico

La plaza de San Antonio, trazada por Bonavía entre 1750 y 1752, es el lugar donde el palacio se encuentra con la ciudad. A su alrededor están la Casa de Caballeros y Oficios, de los siglos XVI y XVII, donde se alojaban los criados y oficiales de la Corte, la Casa de Infantes y la iglesia de San Antonio, de 1752, con su fachada porticada. Es el punto de partida perfecto para pasear.

Desde aquí la ciudad se abre en calles rectas y largas, con casas bajas en torno a patios o corralas, muchas de ellas pintadas en los colores tradicionales. Algunos edificios que merecen la pena:

  • Palacio de Godoy: de trazas neoclásicas, es el que asaltaron los amotinados en 1808.
  • Palacio de Medinaceli, una de las casas de la nobleza levantadas tras la fundación de la ciudad.
  • Casa del Gobernador: de Juan de Villanueva (1799-1802), hoy forma parte del campus universitario.
  • Teatro Real Carlos III: inaugurado el 14 de mayo de 1769 con toda la familia real, con una fachada a modo de arco de triunfo. Fue cine en el siglo XX, cerró en 1989 y volvió a abrir tras su rehabilitación.
  • Hospital de San Carlos: de 1775-1776, para atender a los empleados reales y a los vecinos.
  • Plaza de toros: inaugurada en 1797, con un Museo Taurino en su interior.
  • Casa de Fogones, que albergaba las cocinas del palacio, y los cuarteles de la guardia real.
  • Iglesia de Alpajés: comenzada en 1681, con un cimborrio octogonal que añadió Bonavía en 1744.
  • Convento de San Pascual, al sur del casco antiguo.
  • Mercado de abastos, todavía en uso.
El Motín de Aranjuez de 1808 en un grabado del siglo XIX
El Motín de Aranjuez de 1808 en un grabado del siglo XIX. Foto: Josep Serra i Porsón · Public domain · Wikimedia Commons

Museos y espacios culturales

El Museo de Falúas Reales, junto al embarcadero del jardín del Príncipe, guarda las embarcaciones de recreo que usaban los reyes para pasear por el Tajo, y es de las visitas que más gustan a los niños. El Museo Taurino está en la plaza de toros. El principal espacio cultural es el centro cultural Isabel de Farnesio, en las antiguas cocheras de la Reina Madre, inaugurado en 1992, con la biblioteca municipal, el archivo y el auditorio Joaquín Rodrigo. A ello se suman el Teatro Real Carlos III y la nave de teatro alternativo Cambaleo, que la compañía del mismo nombre gestiona desde 1995 en el antiguo matadero.

Barrios y núcleos de población

El casco histórico, con su cuadrícula del siglo XVIII, apenas cambió hasta los años cincuenta. A partir de ahí la ciudad creció, a veces sin mucho orden:

  • Casco antiguo: la ciudad de Bonavía, entre la plaza de San Antonio, la plaza de toros y las calles del Foso y Valera. Casas bajas, corralas y comercios de toda la vida.
  • Nuevo Aranjuez: al sureste, formado en los años cincuenta y sesenta.
  • Paseo de las Moreras y colonia Aviación: hacia el este; la colonia se construyó en los sesenta para trabajadores del ejército estadounidense.
  • Colonias del suroeste: las del Progreso, de los Cables (por Pirelli) y de la Penicilina, de la posguerra, ligadas a la industria.
  • Las Aves: polígono de viviendas aprobado en 1974, en los terrenos del antiguo jardín de la Reina.
  • El Mirador: urbanización sobre un cerro al sureste, empezada hacia 1972.
  • Jardín Narváez, al oeste del casco antiguo.
  • Vergel-Olivas: desarrollo de los noventa junto al paseo del Deleite, con el centro comercial El Deleite y la ciudad deportiva Olivas.
  • La Montaña: al norte, una gran urbanización de chalés con campo de golf, casino y el Hospital del Tajo.
  • Real Cortijo de San Isidro: el núcleo creado por Carlos III como explotación agrícola modelo, con su propia bodega y fiestas.
  • Otros núcleos del término son Las Infantas, Villamejor, Castillejo o Algodor.

Naturaleza: el valle del Tajo y sus reservas

Aranjuez es, además, uno de los lugares con más valor natural de la Comunidad. Gran parte del término está dentro de la zona especial de conservación Vegas, cuestas y páramos del sureste de Madrid, que incluye la zona de protección de aves de los Carrizales y Sotos de Aranjuez.

Hay dos reservas naturales. El Carrizal de Villamejor, protegido desde 1991, es un saladar junto al Tajo. Y el Regajal-Mar de Ontígola, reserva desde el 30 de junio de 1994, reúne el humedal artificial que mandó hacer Felipe II y la finca de El Regajal, famosa entre los entomólogos porque en ella viven 75 de las 225 especies de mariposas de la península. Además, en el término hay 28 árboles singulares protegidos por la Comunidad.

En los sotos y jardines se ven cigüeñas, cernícalos primillas, oropéndolas, abejarucos, abubillas o ruiseñores, y en el río viven barbos, carpas o lucios. La Flamenca, en el monte de la Cavina, es la única zona del término con abundante arbolado y caza.

El clima

Es mediterráneo, con veranos calurosos e inviernos frescos. La temperatura media anual es de 14,2 °C y llueven unos 456 litros al año, sobre todo en otoño y principios de invierno, con un verano seco de unos cuatro meses. Los sotos y la ribera moderan algo el calor y dan más humedad que en los alrededores. La mejor época es la primavera, que era justamente cuando venía la Corte, y el otoño, cuando los jardines cambian de color.

Aranjuez ha vivido dos episodios recientes muy duros: el 30 de agosto de 2015 un temporal derribó más de 200 árboles y dañó otros 7.500, lo que obligó a cerrar los jardines varios meses, y en enero de 2021 la borrasca Filomena dejó una gran nevada que hundió la cubierta de las cocheras de la Reina Madre.

Cómo llegar y moverse

  • Cercanías: la línea C-3 une Aranjuez con Madrid (Atocha, Sol, Chamartín) y El Escorial. Usa el trazado del primer tren de 1851, y precisamente por su antigüedad y por compartir vía con mercancías y trenes de largo recorrido es una de las líneas con más incidencias.
  • Media distancia: hay trenes hacia Valencia, Albacete, Alcázar de San Juan, Jaén o Badajoz.
  • Autobús interurbano: líneas hacia Madrid del Consorcio Regional de Transportes y conexiones con Toledo, Ocaña, Tarancón, Cuenca y numerosos pueblos de Castilla-La Mancha.
  • Autobús urbano: cinco líneas unen los barrios con la estación.
  • Abono: Aranjuez está en la zona tarifaria C1.
  • Taxi: hay paradas en la estación, la calle de las Infantas, la glorieta Primero de Mayo, el Hospital del Tajo y el Gran Casino.
  • Aeropuerto: Barajas está a 57 kilómetros.

El Tren de la Fresa

Desde 1984 circula, con fines turísticos, un tren histórico que recrea el primer viaje de 1851 entre Madrid y Aranjuez. Se le llama así por las fresas de la huerta, que antiguamente se ofrecían a los viajeros. Funciona en temporada, sobre todo en primavera y otoño, y es una forma muy especial de llegar.

Educación y universidad

La ciudad tiene tres escuelas infantiles, seis colegios públicos de infantil y primaria, tres institutos, un centro que va de infantil a secundaria, un colegio de educación especial y cinco colegios concertados.

En educación superior está el Centro de Estudios Superiores Felipe II, creado en 1999 y adscrito desde 2014 a la Universidad Rey Juan Carlos, cuyo campus se reparte por edificios históricos como el Cuartel de Pavía o la Casa del Gobernador. También hay un Aula Universitaria de la UNED en el centro cultural Isabel de Farnesio.

Sanidad

El Hospital Universitario del Tajo, en La Montaña, es el hospital de la ciudad, y hay dos centros de salud, Aranjuez y Las Olivas, además de un centro de salud mental. Para algunas especialidades, el hospital de referencia es el 12 de Octubre de Madrid.

Economía

Durante siglos Aranjuez fue la huerta que abastecía a Madrid de fruta y verdura: en 1950 la agricultura daba trabajo al 37 % de la población activa. Después llegó la industria, que en 1975 ocupaba a la mitad de los trabajadores, pero Aranjuez quedó fuera del círculo industrial más cercano a Madrid y con los años cerraron varias fábricas. Hoy los servicios son el principal sector, con el comercio y la hostelería a la cabeza. El turismo tiene mucho potencial, gracias al patrimonio, al Tren de la Fresa y al Gran Casino, abierto en 2005, y desde 2009 la ciudad es zona de gran afluencia turística, lo que permite abrir los comercios más días.

Fiestas y tradiciones

  • Navidad: belenes, mercadillo y cabalgata, con los que empieza y termina el año festivo.
  • Carnaval: desfile de comparsas y entierro de la sardina el Miércoles de Ceniza en la plaza de la Constitución.
  • Semana Santa: cuatro cofradías organizan seis procesiones entre el Viernes de Dolores y el Domingo de Resurrección.
  • San Isidro (15 de mayo): fiestas del Real Cortijo de San Isidro, con romería, bendición de los campos y subasta de productos del campo.
  • San Fernando (30 de mayo): fiestas del patrón de la ciudad, patronazgo que estableció Fernando VI.
  • Conciertos de Primavera y Festival de Música Antigua: entre mayo y junio, recuperando la tradición musical del Real Sitio.
  • Fiestas del Motín (principios de septiembre): se celebran desde 1982 y son Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1990 e Internacional desde 2014. Los actos principales son el asalto nocturno al palacio de Godoy, con antorchas y tambores; el nombramiento del Amotinado Mayor, un título que desde 1984 reconoce a personas o entidades que luchan contra la injusticia y la pobreza; la representación del Motín, en la que unos 150 vecinos recrean los hechos durante casi dos horas en el patio de armas del palacio; y el Descenso Pirata del Tajo, en el que los vecinos bajan el río en barcas que fabrican ellos mismos.
  • Festival de globos (octubre): en él participa una réplica del globo de los hermanos Montgolfier. No es casualidad: el 5 de junio de 1784 se hizo en Aranjuez el primer vuelo en globo de España, que Antonio Carnicero pintó en un cuadro que está en el Prado.

Gastronomía: qué comer en Aranjuez

La cocina de Aranjuez sale de la huerta y de la caza real. Los productos estrella son tres: los espárragos, traídos de los Países Bajos en el siglo XVIII; las fresas; y los fresones, en especial la variedad mariguín, de origen americano. En temporada se venden en puestos por toda la ciudad, y comer fresas con nata en Aranjuez es casi obligatorio. La huerta da también alcachofas, coles, ciruelas, peras y manzanas.

De la tradición de caza vienen los platos de faisán, el ave más típica de esta vega, y de codorniz, perdiz o conejo. Y hay vino: Aranjuez está dentro de la denominación de origen Vinos de Madrid, y la bodega del Real Cortijo, creada por Carlos III, sigue en funcionamiento.

Deporte

El deporte rey en Aranjuez es el piragüismo, lógico con un río así. El Club Escuela de Piragüismo Aranjuez, fundado en 1975, fue reconocido en 2009 con la Placa de Bronce de la Real Orden del Mérito Deportivo como mejor club nacional, y la ciudad tiene un centro de tecnificación en el recinto de La Piragüera. Desde 1970 se celebra en junio el Raphel Nacional del Tajo, una regata de 16 kilómetros entre las presas del Embocador y El Molino. Aranjuez fue subsede de piragüismo en la candidatura de Madrid a los Juegos de 2012.

En fútbol, el club más veterano es el Real Aranjuez, fundado en 1958. Hay también dos campos de golf, varias hípicas y un antiguo hipódromo abandonado en Legamarejo, además del polideportivo Agustín Marañón y la ciudad deportiva Olivas.

Aranjuez en el cine, la música y la literatura

El Concierto de Aranjuez, que Joaquín Rodrigo escribió en París, quiere evocar los sonidos de los jardines del palacio. Es una de las piezas españolas más conocidas del mundo y la han versionado desde Paco de Lucía o John Williams hasta cantantes pop con el título «En Aranjuez con tu amor».

En literatura aparece en el episodio nacional de Galdós El 19 de marzo y el 2 de mayo, que cuenta el Motín, en las novelas El río que nos lleva y Real Sitio de José Luis Sampedro, y en el viaje por España de Hans Christian Andersen, que lo llamó «oasis del desierto de la provincia de Madrid». Pintores como Martínez del Mazo, Battaglioli o Carnicero lo retrataron.

Y en televisión ha sido escenario de series como Fortunata y Jacinta, Cuéntame cómo pasó, Águila Roja, Gran Reserva, El tiempo entre costuras, La casa de papel, Élite o Dime quién soy.

Curiosidades de Aranjuez

  • Hasta 1750 estaba prohibido vivir en Aranjuez si no se formaba parte de la Corte.
  • El tren Madrid-Aranjuez de 1851 fue el segundo de la península.
  • En Aranjuez se hizo el primer vuelo en globo de España, en 1784.
  • Su plano urbano pudo inspirar el de Washington D. C.
  • Su término es el más extenso de la región después del de Madrid y en él está el punto más al sur de la Comunidad.
  • En el Regajal viven una de cada tres especies de mariposas de la península.
  • Aranjuez fue de Toledo hasta 1838.
  • En los años treinta quiso ser el «Hollywood» del cine en español.
  • Hay 28 árboles singulares protegidos en el término.

Vivir en Aranjuez

Vivir en Aranjuez es vivir con otro ritmo. Es una ciudad mediana, con todo lo necesario, rodeada de jardines y campo y con un centro histórico precioso para pasear. En vivienda hay de todo: casas bajas en el casco antiguo, pisos de los años sesenta y setenta en Nuevo Aranjuez o Las Aves, vivienda más reciente en Olivas y chalés en La Montaña.

Lo que conviene tener en cuenta:

  • La distancia a Madrid: si trabajas en la capital, la C-3 es tu principal aliada, pero conviene contar con sus retrasos. En coche, la A-4 es la vía principal.
  • El casco histórico está protegido: cualquier obra en fachadas y cubiertas está sujeta a normas estrictas por ser conjunto histórico y Patrimonio de la Humanidad.
  • Casas antiguas y humedad: la cercanía del río y del nivel freático hace que la humedad sea un tema habitual en plantas bajas y casas antiguas. Revísalo bien antes de comprar.
  • Calor en verano: el aislamiento y la orientación de la vivienda importan.

Comunidades de vecinos en Aranjuez

En las corralas y casas del casco antiguo, las comunidades suelen ser pequeñas y con edificios muy antiguos, en los que se discuten obras de cubiertas, humedades por capilaridad, bajantes o fachadas, siempre con los permisos patrimoniales que exige el centro histórico. En los bloques de Nuevo Aranjuez o Las Aves son frecuentes las obras de ascensor, accesibilidad y aislamiento, y en las urbanizaciones de La Montaña u Olivas, el mantenimiento de piscinas, jardines y zonas comunes.

Si tienes dudas sobre tu comunidad, en nuestra web encontrarás guías sobre juntas, derramas, obras y mantenimiento, y en el foro de Aranjuez puedes preguntar a otros vecinos.

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Preguntas frecuentes

¿Cuántos habitantes tiene Aranjuez?

63.040 habitantes según el INE (2025).

¿A qué distancia está Aranjuez de Madrid?

A 47 kilómetros al sur. Se llega en Cercanías con la línea C-3 o en coche por la A-4.

¿Por qué Aranjuez es Patrimonio de la Humanidad?

La Unesco declaró el 14 de diciembre de 2001 el Paisaje cultural de Aranjuez: el palacio, los jardines, los paseos arbolados, las huertas, las obras hidráulicas y el casco histórico como un conjunto único entre naturaleza y obra humana.

¿Qué ver en Aranjuez en un día?

El Palacio Real, el jardín del Parterre, el jardín de la Isla, el jardín del Príncipe con la Casa del Labrador y el Museo de Falúas Reales, y la plaza de San Antonio con su iglesia.

¿Qué fue el Motín de Aranjuez?

La revuelta de la noche del 17 al 18 de marzo de 1808 contra Manuel Godoy, que acabó con su caída y con la abdicación de Carlos IV en su hijo Fernando VII.

¿Cuándo son las fiestas del Motín de Aranjuez?

A principios de septiembre. Son Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 2014, con el asalto al palacio de Godoy, la representación del Motín y el Descenso Pirata del Tajo.

¿Qué es el Tren de la Fresa?

Un tren histórico que desde 1984 recrea el primer viaje entre Madrid y Aranjuez, inaugurado en 1851. Fue el segundo ferrocarril de la península.

¿Cuál es el gentilicio de Aranjuez?

Ribereño, el oficial y tradicional, por los ríos Tajo y Jarama. También se usa arancetano.

¿Qué se come en Aranjuez?

Fresas, fresones y espárragos de su huerta, además de platos de caza como el faisán. La bodega del Real Cortijo, fundada por Carlos III, sigue elaborando vino.

¿Qué es el Concierto de Aranjuez?

La obra para guitarra y orquesta de Joaquín Rodrigo inspirada en los jardines del palacio. Es una de las piezas españolas más conocidas del mundo.

¿Cuántos jardines tiene Aranjuez?

Los principales son el jardín del Rey, el de la Isla, el del Parterre, el del Príncipe y el de Isabel II.

¿Qué hospital hay en Aranjuez?

El Hospital Universitario del Tajo, en La Montaña, además de los centros de salud de Aranjuez y Las Olivas.

¿Hay universidad en Aranjuez?

Sí. El campus de la Universidad Rey Juan Carlos, a través del Centro de Estudios Superiores Felipe II, en edificios históricos como el Cuartel de Pavía o la Casa del Gobernador. También hay un aula de la UNED.

¿Por qué no se podía vivir en Aranjuez?

Desde Felipe II estaba prohibido construir casas particulares. La prohibición se levantó hacia 1750, con Fernando VI, que fundó la ciudad actual.

¿Cuándo es mejor visitar Aranjuez?

En primavera, la época en que venía la Corte, y en otoño, cuando cambian de color los jardines.