Morata de Tajuña es un pueblo de vega. Lo que lo define es el río Tajuña, que riega huertas y frutales a través de una red de acequias que viene de época romana y que durante siglos movió molinos harineros a lo largo de su orilla. Pero el nombre de Morata también está ligado a dos fechas muy distintas: febrero de 1937, cuando en la meseta que domina el pueblo se libraron algunos de los combates más duros de la batalla del Jarama, y cada Jueves Santo desde 1987, cuando sus calles se convierten en el escenario de una Pasión Viviente declarada de Interés Turístico. Hoy tiene 8.397 habitantes según el INE (2025).

En esta guía te contamos de dónde viene su nombre, su historia desde los regadíos romanos hasta el tren de Arganda, qué ver, cómo es la vega, cómo llegar en autobús, cómo se vive la Semana Santa y qué conviene saber si vas a vivir en Morata de Tajuña.

Morata de Tajuña en una fotografía de 1977
Morata de Tajuña en una fotografía de 1977. Foto: LBM1948 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Morata de Tajuña en datos

  • Población: 8.397 habitantes (INE, 2025).
  • Situación: sureste de la Comunidad de Madrid, en la Meseta Sur, en la comarca de La Alcarria y en el curso bajo del río Tajuña.
  • Limita con: Arganda del Rey al norte, Chinchón y Valdelaguna al sur, Perales de Tajuña al este y San Martín de la Vega al oeste.
  • Río: el Tajuña, el segundo río más largo de la cuenca del Tajo después del propio Tajo.
  • Población a mediados del siglo XIX: 2.482 habitantes.
  • Tren: tuvo estación del ferrocarril del Tajuña desde 1901.
  • Transporte actual: tres líneas de autobús interurbano, dos con cabecera en Conde de Casal (Madrid).
  • Fiesta más conocida: la Pasión Viviente del Jueves Santo, de Interés Turístico desde 2001.
  • Patrimonio industrial: el Molino de la Huerta de Angulo, de principios del siglo XVIII.

De dónde viene el nombre de Morata de Tajuña

Hay dos explicaciones y van en la misma dirección. Una dice que el nombre viene de las muchas moreras y morales que había en el término; otra, que se debe a que su tierra era especialmente buena para cultivarlos. En los dos casos, el nombre habla de la fertilidad de la vega.

El apellido «de Tajuña» es el del río, que en latín se llamaba Tagonius. El Tajuña da nombre a varios pueblos de su curso: en Madrid, además de Morata, a Tielmes, Orusco y Perales de Tajuña, y en Guadalajara a Armuña, Cortes, Loranca, Masegoso y Valfermoso de Tajuña.

El río Tajuña

El Tajuña nace cerca de Maranchón, en Guadalajara, en la Fuente del Carro, junto al pueblo de Clares. Es un río de páramos, encajado en valles profundos de calizas, arcillas y margas. Atraviesa la Alcarria de Guadalajara, pasando por Brihuega o Romanones, entra en Madrid por Pezuela de las Torres y recorre Ambite, Orusco, Carabaña, Tielmes, Perales y Morata antes de desembocar en el Jarama cerca de Titulcia. Su único embalse es el de La Tajera, cerca de Cifuentes.

Lo alimenta sobre todo un gran acuífero, el de las Calizas del Páramo de la Alcarria, que ocupa unos 2.200 kilómetros cuadrados, 600 de ellos en Madrid, y que vierte al río unos 120 hectómetros cúbicos al año. Por eso el Tajuña lleva agua incluso cuando no llueve. Hoy abastece de agua potable a la Mancomunidad de Aguas del Río Tajuña, con 34 pueblos de Guadalajara y del sureste madrileño.

En Morata el río forma una vega amplia, la vega de Morata, y sus aguas se usan desde hace siglos para regar a través de numerosas caceras o acequias, y para mover molinos.

Historia de Morata de Tajuña

Antes de los romanos

Algunos objetos y lápidas funerarias encontrados en los alrededores hacen pensar que hubo población antes de la época romana, cuando los pobladores prehistóricos abandonaron las cuevas cercanas al río para asentarse en recintos fortificados con chozas de barro y madera.

Los regadíos romanos

Los romanos fueron los que apostaron de verdad por aprovechar el agua del Tajuña. Dotaron a la vega de una red de regadíos que después aprovecharían los visigodos y los árabes, y que está en el origen del paisaje de huertas que todavía hoy rodea al pueblo. El nombre de Morata empieza a aparecer en los primeros documentos escritos durante el avance cristiano al sur de la sierra.

Los molinos del Tajuña

Al menos desde el siglo XII se documenta en el valle del Tajuña una importante red de molinos harineros hidráulicos a lo largo del río, que siguieron funcionando hasta los años sesenta del siglo XX. Eran los que daban harina a los pueblos de Las Vegas. El señorío de Morata perteneció a la casa de Altamira, que era también propietaria de uno de los molinos y de un batán de paños en la isla Taray.

Una boda que inspiró a Lope de Vega

En el siglo XV se celebró en Morata la boda de Hernando Díaz de Benavente con Juana Díaz, un episodio que Lope de Vega llevó al teatro en su obra La piedad ejecutada. Siglos después, el novelista Enrique Pérez Escrich citaría el pueblo en su obra La envidia.

El siglo XIX

A mediados del siglo XIX, cuando lo describió Pascual Madoz en su diccionario, Morata tenía 2.482 habitantes, una población considerable para la comarca. En 1888 Diego María Jarava reformó el Molino de la Huerta de Angulo para mejorar su rendimiento, lo que dejó en el abandono a otro molino del municipio, el Molino Hundido.

El tren de Arganda llega a Morata

El 25 de agosto de 1901 se inauguró el tramo de Arganda a Morata de Tajuña del ferrocarril de vía estrecha que salía de Madrid, el que después se conocería como ferrocarril del Tajuña o «tren de Arganda». Morata tuvo estación propia, con trenes mixtos de viajeros y mercancías. Al año siguiente la vía llegó hasta Chinchón, y después siguió por la Alcarria hasta Alocén, en Guadalajara, aunque nunca alcanzó su objetivo de enlazar con Aragón.

El tren llevaba a los mercados de Madrid los productos de la vega del Tajuña: cereales, vino, fruta, hortalizas, verduras y remolacha azucarera, además de piedra caliza, arena, grava y yeso. Durante la Guerra Civil la línea quedó en zona republicana y sus infraestructuras entre Vaciamadrid y Morata sufrieron daños graves. En la posguerra el «tren de Arganda» se usó mucho para meter en Madrid productos del mercado negro.

La línea entró en declive en los años cincuenta. En 1964 la empresa Cementos Portland Valderrivas compró el tramo de 34,5 kilómetros entre Vicálvaro y Morata de Tajuña, y desde entonces fue un ferrocarril industrial, que siguió funcionando al menos hasta 1997. Hoy la mayor parte del trazado está desmantelado; un tramo se ha convertido en la vía verde del Tajuña, de 49 kilómetros, y otro pequeño se conserva con fines turísticos.

La batalla del Jarama en Morata (febrero de 1937)

Entre el 6 y el 27 de febrero de 1937 el ejército sublevado lanzó una gran ofensiva al sureste de Madrid para cortar la carretera de Valencia y cercar la capital. La batalla tomó el nombre del río Jarama, pero buena parte de los combates se libraron en los términos de Rivas-Vaciamadrid, Arganda, San Martín de la Vega y Morata de Tajuña.

El 11 de febrero las fuerzas sublevadas llegaron al lado derecho de la carretera de Morata. Al día siguiente tomaron por sorpresa los puentes de Pindoque y de San Martín de la Vega sobre el Jarama. Como no lograron ocupar el puente de Arganda, defendido por el batallón Garibaldi, intentaron avanzar por la meseta de Morata hacia Arganda siguiendo la carretera de San Martín de la Vega a Morata. Tres brigadas republicanas, junto con las Brigadas Internacionales XI y XV, frenaron ese avance en una operación planeada por el general soviético Pávlov. Los intentos de cruzar la meseta siguieron hasta el día 15.

El 17 de febrero los republicanos contraatacaron, y los combates siguieron hasta el 27 sin que el frente apenas se moviera. La lucha más dura fue por la cota de El Pingarrón, que cambió varias veces de manos y acabó en poder de los sublevados. En aquellos días combatió el batallón Lincoln de la XV Brigada, con voluntarios norteamericanos, y los brigadistas compusieron después una canción, Jarama Valley, que se convirtió en un himno de las Brigadas Internacionales.

La del Jarama se considera una de las batallas más sangrientas de la guerra: las estimaciones hablan de entre 6.000 y 7.000 bajas sublevadas y entre 9.000 y 10.000 republicanas, de ellas más de 2.500 brigadistas. Tras la batalla, los republicanos levantaron posiciones defensivas detrás del río Tajuña por si se repetía la ofensiva. El frente quedó estabilizado y en la zona se conservan muchas fortificaciones y trincheras, en serio peligro de desaparecer.

En Morata de Tajuña hay un pequeño museo privado dedicado a la batalla, y en Rivas un centro de interpretación. Por el interés que despierta el campo de batalla, sobre todo entre visitantes extranjeros, se ha planteado varias veces crear un parque temático que proteja los restos y ordene las visitas.

La canción del valle del Jarama

La canción que nació de aquellos combates se llama Jarama Valley y usa la melodía de una canción popular estadounidense, Red River Valley. La versión más antigua conocida la escribió Alex McDade, un obrero de Glasgow que llegó a comisario político en el batallón británico de la XV Brigada y que fue herido en el Jarama. Se publicó en 1938 en el libro de la XV Brigada Internacional y desde entonces se ha cantado en muchos países como recuerdo de los brigadistas que cayeron en estos campos.

Qué ver en Morata de Tajuña

El Molino de la Huerta de Angulo

Es el gran monumento del patrimonio industrial de Morata. El edificio actual es de principios del siglo XVIII, aunque probablemente hubo otro anterior, unos dos siglos más antiguo. Tiene dos cuerpos superpuestos: el central contiene el mecanismo de molienda, y las dos alturas se cubren con un tejado de teja cerámica a cuatro aguas. Con el tiempo ha tenido varios nombres, Molino de Abajo o Molino de la Huerta de la Vega, cuando pertenecía a la casa de Altamira, señora de Morata. En 1888 lo reformó Diego María Jarava.

Visitarlo es la mejor manera de entender cómo funcionaban las caceras y los molinos que durante ochocientos años dieron harina a la comarca.

La vega y las acequias

Pasear por la vega de Morata es pasear por un paisaje agrícola de dos mil años, con huertas, frutales, caminos junto a las caceras y el río Tajuña flanqueado de vegetación de ribera. Es especialmente bonito en primavera, cuando florecen los frutales.

El casco urbano

El centro del pueblo conserva el trazado tradicional de las villas de la comarca de Las Vegas, con la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción, el Ayuntamiento, la plaza y las calles por las que pasa cada Jueves Santo la Pasión Viviente.

El museo de la batalla del Jarama

El pequeño museo privado de Morata reúne objetos y recuerdos de los combates de febrero de 1937. Es una visita muy interesante para quienes se acercan a recorrer el antiguo frente.

El antiguo frente

En la meseta entre Morata, San Martín de la Vega y Arganda quedan trincheras y fortificaciones. Muchas están en fincas privadas o en zonas sin acondicionar, así que conviene ir con guía o con información fiable, no salirse de los caminos y no tocar ningún resto metálico: en los antiguos frentes todavía aparecen restos de munición.

La estación del ferrocarril del Tajuña

El pueblo tuvo estación propia del «tren de Arganda» desde 1901. Es parte de la memoria de Morata y del transporte de productos de la vega a Madrid durante más de medio siglo.

La vía verde del Tajuña

Es uno de los grandes atractivos de Morata para quien llega desde fuera. Sigue el antiguo trazado del ferrocarril del Tajuña, aquel «tren remolachero» que llevaba los productos de la vega a Madrid, y tiene unos 49 kilómetros entre Arganda del Rey y Ambite, con una alternativa hacia Estremera tomando un desvío en Carabaña.

El recorrido empieza en Arganda, cerca del hospital y del metro. Tras unos cinco kilómetros de suave subida se llega a la cementera de Valderrivas, y desde lo alto se bajan unos seis kilómetros hasta Morata de Tajuña. Después siguen Perales de Tajuña, Tielmes y Carabaña, y se puede continuar hasta Orusco y la antigua estación de Ambite, hoy convertida en bar y piscina municipal, o enlazar con la vía verde del Tren de los 40 días hacia Estremera. Todo el trazado está asfaltado y señalizado, aunque en algunos tramos se comparte con coches, así que hay que ir con cuidado.

Para muchos ciclistas madrileños, la bajada a Morata y el paseo por la vega hasta Perales o Tielmes es una de las excursiones de fin de semana más agradables del sureste.

Morata y la comarca de Las Vegas

Morata forma parte de Las Vegas, la comarca agrícola más meridional de la Comunidad de Madrid, con 23 municipios y algo más de 1.378 kilómetros cuadrados, bañada por el Tajo, el Tajuña y el Jarama. Es una tierra de clara influencia manchega en la arquitectura, el paisaje y las costumbres, con colinas de secano que contrastan con el verde de las vegas.

La comarca es famosa por sus productos de huerta: fresas, espárragos, alcachofas, pimientos o melones, conocidos fuera de Madrid. Y tiene un patrimonio que merece la pena combinar con una visita a Morata:

  • Chinchón: conjunto histórico-artístico desde 1974, con su plaza Mayor, la iglesia de la Asunción, el castillo de los Condes y el antiguo convento de San Agustín, hoy parador.
  • Aranjuez: Patrimonio de la Humanidad desde 2001 como Paisaje Cultural, con su Palacio Real y sus jardines.
  • Colmenar de Oreja: con una plaza Mayor porticada parecida a la de Chinchón.
  • Castillos: como los de Villarejo de Salvanés o Fuentidueña de Tajo.
  • Tradiciones: la guía de turismo de la comarca destaca, junto a la Embarcación de Fuentidueña o la Pasión de Chinchón, la representación de la batalla del Jarama.

Barrios y zonas de Morata de Tajuña

Morata es un pueblo compacto, con su casco histórico en el centro y ensanches de viviendas unifamiliares y bloques bajos alrededor, sobre todo hacia las carreteras de Arganda y Chinchón. Fuera del núcleo dominan la vega, con huertas y casas de labor, y los cerros y la meseta, con cultivos de secano.

  • Casco antiguo: casas tradicionales de una o dos plantas, la iglesia, la plaza y el comercio de toda la vida.
  • Ensanches: adosados y bloques construidos desde finales del siglo XX.
  • La vega: huertas, caminos agrícolas y molinos a lo largo del Tajuña.
  • La meseta: los terrenos altos hacia San Martín de la Vega y Arganda, escenario de la batalla del Jarama.
La iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción de Morata de Tajuña
La iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción de Morata de Tajuña. Foto: Dirección General de Turismo. Consejería de Economía e… · CC BY 3.0 es · Wikimedia Commons

Naturaleza en Morata de Tajuña

El valle del Tajuña es un pasillo verde en medio de un paisaje de páramos y cerros secos. Junto al río hay vegetación de ribera, choperas y huertas; en las laderas, matorral y cultivos de secano. En el curso del Tajuña hay varios espacios protegidos, sobre todo en Guadalajara, y en Madrid tienen mucho valor los humedales que se forman donde aflora el acuífero, como los de Casasola, San Galindo o la laguna de San Juan, en la comarca, que son refugio de aves migratorias entre La Mancha y el valle del Ebro.

La vía verde del Tajuña, sobre el antiguo trazado del tren, es una de las mejores formas de conocer el valle a pie o en bicicleta, con poca pendiente y paisajes de vega.

Clima de Morata de Tajuña

El clima del valle del Tajuña es mediterráneo, más seco y árido a medida que el río se acerca a su desembocadura en Madrid. Llueve sobre todo en otoño, invierno y primavera, y el verano es muy seco. En Morata los veranos son calurosos y los inviernos fríos, con nieblas y heladas frecuentes en el fondo de la vega.

Cómo llegar a Morata de Tajuña

En autobús

Hoy a Morata solo se puede llegar en transporte público en autobús. Tiene tres líneas interurbanas; dos de ellas, la 336 y la 337, salen de la estación de Conde de Casal, en Madrid.

En coche

Desde Madrid se llega por la A-3 hasta Arganda del Rey y desde allí por la carretera que baja hacia Morata y Chinchón. Morata está bien situado para recorrer los pueblos de Las Vegas: Chinchón, Perales de Tajuña, Tielmes, Valdelaguna o San Martín de la Vega están a poca distancia.

En bicicleta

La vía verde del Tajuña permite llegar pedaleando desde la zona de Arganda por un camino tranquilo y llano.

Educación en Morata de Tajuña

Morata cuenta con centros públicos de educación infantil y primaria en el propio pueblo. Para algunas etapas y estudios especializados, y para la universidad, lo habitual es desplazarse a Arganda del Rey, a Alcalá de Henares o a Madrid, así que conviene informarse de la oferta concreta de cada curso en la Comunidad de Madrid.

Sanidad

El pueblo cuenta con centro de salud para la atención primaria. Para la hospitalaria, la referencia de la zona es el hospital del Sureste, en Arganda del Rey.

Economía y compras

La agricultura de regadío de la vega fue durante siglos la base de la economía de Morata: hortalizas, frutas, cereales y, en los cerros, cultivos de secano. Los molinos harineros completaban la actividad, y el tren de Arganda llevaba los productos a Madrid. Hoy la economía combina la agricultura con los servicios, la construcción y el trabajo en Arganda del Rey y en Madrid, donde muchos vecinos tienen su empleo. Para las compras diarias hay comercio local y supermercados; para las grandes, Arganda del Rey está a unos minutos.

Fiestas de Morata de Tajuña

La Semana Santa y la Pasión Viviente

La Semana Santa de Morata es una de las más destacadas y visitadas de la Comunidad de Madrid, con actos desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección. Pero lo más famoso es la Pasión Viviente, que se representa por las calles y plazas del pueblo cada Jueves Santo desde 1987. Fue declarada de Interés Turístico en 2001 y presume de ser la única en el mundo que cuenta con la Bendición Apostólica del Papa para actores, colaboradores y visitantes.

Sus raíces están en los antiguos autos sacramentales, que desde el siglo XVII contaban a los vecinos las historias de la vida de Jesús y de los santos. Hoy muchísimos vecinos participan como actores, figurantes y colaboradores, y el pueblo recibe ese día a muchos visitantes. Si vas, conviene llegar temprano, porque las calles se llenan.

Las fiestas patronales

Además de la Semana Santa, Morata celebra sus fiestas patronales con encierros, verbenas y actos religiosos, como es tradición en los pueblos de Las Vegas. El programa con las fechas concretas lo publica cada año el Ayuntamiento.

Qué comer en Morata de Tajuña

La cocina de Morata es la de la vega y la de la comarca de Las Vegas: verduras y hortalizas de la huerta, guisos de cuchara, cocido, cordero, caza en temporada y los dulces de Semana Santa, como las torrijas. El pan, ligado a una tierra de molinos harineros, y el vino y el aceite de la comarca completan la mesa. Chinchón, a un paso, añade el anís y el ajo de la zona.

Deporte en Morata de Tajuña

Las instalaciones municipales acogen escuelas y clubes de fútbol y otros deportes, pero el gran atractivo deportivo de Morata es el valle: la vía verde del Tajuña para ciclistas y caminantes, los caminos de la vega y las subidas a la meseta para quienes buscan algo más de desnivel.

Cultura en Morata de Tajuña

La cultura de Morata gira en torno a la Semana Santa y la Pasión Viviente, que moviliza a buena parte del pueblo durante meses, y a la memoria: la del molino y la vega, la del tren de Arganda y la de la batalla del Jarama, con su museo. Morata aparece también en la literatura, de Lope de Vega a Pérez Escrich.

Un día en Morata de Tajuña

Morata se presta a una excursión completa desde Madrid. Una buena forma de organizarla es empezar temprano en Arganda del Rey y bajar en bicicleta por la vía verde hasta Morata, disfrutando de la vista sobre la vega al coronar el alto de la cementera. Ya en el pueblo, merece la pena dar un paseo por el casco antiguo y acercarse al Molino de la Huerta de Angulo para ver cómo funcionaban los molinos del Tajuña. Después, el pequeño museo de la batalla del Jarama ayuda a entender lo que pasó en la meseta en febrero de 1937.

Para comer, la cocina de la vega: verduras de temporada, un buen guiso o cordero asado. Por la tarde, se puede seguir por la vía verde hasta Perales de Tajuña o Tielmes, o subir en coche a Chinchón, a pocos kilómetros, para terminar el día en su plaza Mayor. Si coincide con la Semana Santa, el Jueves Santo es la fecha marcada en rojo: la Pasión Viviente ocupa todo el pueblo y es mejor llegar con tiempo y aparcar en las afueras.

Curiosidades de Morata de Tajuña

  • Su nombre se relaciona con las moreras y los morales de la vega.
  • Sus regadíos tienen origen romano y los aprovecharon después visigodos y árabes.
  • Hay molinos documentados en el valle del Tajuña desde el siglo XII.
  • Lope de Vega escribió La piedad ejecutada sobre una boda celebrada en Morata en el siglo XV.
  • Tuvo estación de tren desde 1901, en el ferrocarril del Tajuña.
  • La cementera Portland Valderrivas compró en 1964 la vía entre Vicálvaro y Morata.
  • En su meseta se libraron algunos de los combates más duros de la batalla del Jarama.
  • La cota de El Pingarrón cambió varias veces de manos en febrero de 1937.
  • Su Pasión Viviente se representa cada Jueves Santo desde 1987.
  • El río Tajuña es el segundo más largo de la cuenca del Tajo.

Vivir en Morata de Tajuña

Morata es un pueblo tranquilo, con vida propia, rodeado de vega y a unos minutos de Arganda del Rey, donde están el hospital y buena parte del empleo de la zona. Es una buena opción para quien busca casa a precios más bajos que en el área metropolitana y no le importa depender del coche o del autobús, porque ya no hay tren.

Consejos si buscas casa:

  • Casas del casco antiguo: muchas son de muros de tapial o mampostería, con cubiertas antiguas. Revisa humedades por capilaridad, grietas, estado de vigas y tejados, y la instalación eléctrica.
  • Vega y zonas bajas: cerca del río y de las acequias, comprueba el riesgo de humedad en sótanos y la situación urbanística de las parcelas rústicas.
  • Adosados y bloques recientes: pregunta por las cuotas de la comunidad, el estado de cubiertas y garajes y si hay derramas aprobadas.
  • Inspección técnica: en edificios con más de cincuenta años, comprueba que la ITE esté al día.
  • Transporte: calcula el tiempo hasta Madrid en el autobús de Conde de Casal y en coche por la A-3 en hora punta.

Comunidades de vecinos en Morata de Tajuña

En Morata predominan las viviendas unifamiliares, pero también hay comunidades de adosados con zonas comunes y bloques bajos de pisos. En sus juntas se repiten asuntos como la impermeabilización de cubiertas y terrazas, las humedades en plantas bajas y garajes, el mantenimiento de piscinas y jardines, la renovación de bajantes e instalaciones en los edificios más antiguos y la mejora de la accesibilidad con rampas o ascensores.

Si tienes dudas sobre tu comunidad, en nuestra web encontrarás guías sobre juntas, derramas, obras y mantenimiento, y en el foro de Morata de Tajuña puedes preguntar a otros vecinos.

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Metro, Cercanías y estaciones en Morata de Tajuña

No hay estación de metro ni de Cercanías dentro del término municipal de Morata de Tajuña. La conexión con Madrid y con los municipios cercanos se hace en autobús interurbano del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, cuyas líneas y horarios pueden consultarse en su web y en la aplicación oficial.

Puntos limpios y reciclaje en Morata de Tajuña

Los puntos limpios son las instalaciones donde se pueden dejar gratis los residuos que no van al contenedor: muebles y enseres, electrodomésticos, escombros de pequeñas obras domésticas, aceite usado, pilas, pinturas o fluorescentes. Este es el que hay en Morata de Tajuña:

  • Punto Limpio de Morata de Tajuña: Calle Don Ángel Casado

Los horarios y los residuos admitidos los fija cada ayuntamiento, así que conviene confirmarlos antes de ir. Para muebles grandes, muchos municipios ofrecen además recogida de enseres a domicilio con cita previa.

¿En tu comunidad nadie quiere encargarse de sacar y recoger los cubos de basura? Existe un servicio que lo hace por la comunidad: sacar los cubos de basura en Madrid.

Datos de estaciones, puntos limpios y alojamientos: © colaboradores de OpenStreetMap (licencia ODbL); establecimientos históricos: Wikidata. Consultados en octubre de 2026.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos habitantes tiene Morata de Tajuña?

8.397 habitantes según el INE (2025).

¿Dónde está Morata de Tajuña?

En el sureste de la Comunidad de Madrid, en el curso bajo del río Tajuña, entre Arganda del Rey, Chinchón, Valdelaguna, Perales de Tajuña y San Martín de la Vega.

¿De dónde viene el nombre de Morata?

Se relaciona con las moreras y los morales que había en el término o con lo buena que era su tierra para cultivarlos.

¿Cómo llegar a Morata de Tajuña en transporte público?

Solo en autobús: tiene tres líneas interurbanas, entre ellas la 336 y la 337, que salen de Conde de Casal, en Madrid.

¿Cuándo es la Pasión Viviente de Morata?

Cada Jueves Santo, desde 1987. Es Fiesta de Interés Turístico desde 2001.

¿Qué ver en Morata de Tajuña?

El Molino de la Huerta de Angulo, la vega y sus acequias, el casco antiguo, el pequeño museo de la batalla del Jarama y los restos del antiguo frente.

¿Qué pasó en Morata en la batalla del Jarama?

En febrero de 1937 las tropas sublevadas intentaron avanzar por la meseta de Morata hacia Arganda y fueron frenadas por brigadas republicanas e internacionales. La cota de El Pingarrón cambió varias veces de manos.

¿Hay un museo de la Guerra Civil en Morata?

Sí, un pequeño museo privado dedicado a la batalla del Jarama.

¿Tuvo tren Morata de Tajuña?

Sí. El ferrocarril del Tajuña llegó el 25 de agosto de 1901 y desde 1964 fue un ferrocarril industrial de Portland Valderrivas hasta al menos 1997.

¿Pasa la vía verde del Tajuña por Morata?

Sí. La vía verde, de unos 49 kilómetros entre Arganda del Rey y Ambite, baja hasta Morata desde el alto de la cementera de Valderrivas.

¿Qué es el Molino de la Huerta de Angulo?

Un molino harinero de principios del siglo XVIII sobre el Tajuña, que perteneció a la casa de Altamira y se reformó en 1888.

¿Dónde nace el río Tajuña?

Cerca de Maranchón, en Guadalajara, y desemboca en el Jarama cerca de Titulcia. Es el segundo río más largo de la cuenca del Tajo.

¿Qué obra de Lope de Vega se inspira en Morata?

La piedad ejecutada, sobre la boda de Hernando Díaz de Benavente y Juana Díaz celebrada en Morata en el siglo XV.

¿A qué comarca pertenece Morata de Tajuña?

A Las Vegas, la comarca agrícola del sureste de Madrid, conocida por sus productos de huerta.

¿Qué hospital le corresponde a Morata?

El hospital del Sureste, en Arganda del Rey, es la referencia hospitalaria de la zona.