Pocas ciudades de España han cambiado tanto en tan poco tiempo como Rivas-Vaciamadrid. En 1981 había censados 653 vecinos repartidos entre un pueblo reconstruido después de la guerra y unas cuantas casas dispersas; hoy viven más de 100.000 personas, la media de edad ronda los 32 años y es la ciudad de más de 20.000 habitantes con la población más joven de la Comunidad de Madrid. Entre medias hubo cooperativas obreras que levantaron barrios enteros, una línea de metro que llegó en 1999, un centro comercial con nombre de molécula y un trozo de Madrid que cambió de municipio porque sus vecinos se sentían abandonados.

Y todo eso ocurre a las puertas de uno de los espacios naturales más curiosos de la región: tres cuartas partes del término forman parte del Parque Regional del Sureste, con cantiles de yeso, lagunas nacidas de antiguas graveras y el punto exacto en el que el Manzanares entrega sus aguas al Jarama. En esta guía te contamos de dónde viene el nombre, qué pasó aquí en la batalla del Jarama, cómo son sus barrios, qué ver, cómo moverse y qué conviene saber si vives en Rivas o estás pensando en mudarte.

El Campillo en 1978, cuando Rivas era todavía un pequeño pueblo rodeado de graveras
El Campillo en 1978, cuando Rivas era todavía un pequeño pueblo rodeado de graveras. Foto: LBM1948 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Rivas-Vaciamadrid en datos

  • Población: 103.148 habitantes (INE, 2025).
  • Superficie: 67,38 km², que aumenta ligeramente con el ajuste de límites con Madrid que entra en vigor en 2026.
  • Distancia a Madrid: unos 16 kilómetros, junto a la autovía A-3, la carretera de Valencia.
  • Gentilicio: ripense.
  • Limita con: Madrid (distritos de Vicálvaro y Villa de Vallecas) y San Fernando de Henares al norte y al oeste; Arganda del Rey, Getafe y San Martín de la Vega al sur; Mejorada del Campo y Velilla de San Antonio al este.
  • Ríos: el Jarama y el Manzanares, que se unen al sur del municipio.
  • Espacio protegido: alrededor del 75 % del término está dentro del Parque Regional del Sureste.
  • Edad media: unos 32 años; más de una quinta parte de los vecinos son menores de 16.
  • Metro: tres estaciones de la línea 9, zona tarifaria B1.

De dónde viene el nombre de Rivas-Vaciamadrid

El nombre es la suma de dos pueblos que durante siglos fueron independientes. Rivas viene, según la tradición recogida en las crónicas, del apellido de un capitán segoviano, Guillermo de Ribas, que levantó la villa hacia el año 1100 por iniciativa del Concejo de Segovia y le dio su propio nombre.

Vaciamadrid tiene una historia más enrevesada, y es de esos topónimos que despistan. Parece que diga «vacía Madrid» o «va hacia Madrid», pero su origen es árabe. La explicación más extendida lo relaciona con Faḥṣ Maŷrit, «el campo de Madrid», porque en época andalusí en esta zona había tierras de cultivo que abastecían a la entonces pequeña Mayrit. Muy cerca había otro paraje de nombre parecido, Faḥṣ al-Madina, «el campo de la ciudad», que con el tiempo se convirtió en Salmedina. Hay una segunda hipótesis que lo deriva de Manzil Maŷrit, «el parador de Madrid», en referencia a una posada para viajeros, que habría pasado por formas como Mazalmadrit o Haçalmadrit. Con los siglos, olvidado el significado original, la gente acabó oyendo en él un «va hacia Madrid» que encajaba muy bien con un lugar de paso en el camino de Valencia.

El nombre compuesto es reciente. En 1845 Rivas incorporó Vaciamadrid, que hasta entonces dependía de la villa de Vallecas, y el municipio pasó a llamarse Ribas de Jarama, a veces escrito Rivas de Jarama. Solo tras la reconstrucción de la posguerra adoptó el nombre actual, Rivas-Vaciamadrid, que juntaba otra vez los dos pueblos en uno.

¿Por qué a los de Rivas se les llama ripenses?

El gentilicio oficial es ripense, una palabra culta que viene del latín ripa, «orilla» u «ribera», muy apropiada para un lugar que vive asomado a dos ríos. En el día a día, de todas formas, mucha gente dice simplemente «los de Rivas».

Historia de Rivas-Vaciamadrid

De la frontera medieval a los dos pueblos

La historia escrita empieza con la repoblación cristiana. Según la tradición, Rivas fue fundada hacia el año 1100 por el capitán quiñonero Guillermo de Ribas por encargo del Concejo de Segovia, que en aquellos siglos extendía su influencia por buena parte de las tierras al sur de la sierra. Formó parte del ámbito segoviano hasta 1190, cuando el rey la tomó para sí.

Durante siglos, Rivas y Vaciamadrid fueron dos núcleos pequeños, con la población muy dispersa en caseríos y cortijos, en una vega fértil pero castigada por las crecidas de los ríos. Por aquí pasaban la carretera de Valencia y la Cañada Real Galiana, una de las grandes vías pecuarias de la Mesta, que unía La Rioja con Ciudad Real y que todavía hoy marca la frontera noroeste del municipio. En 1845 Rivas absorbió Vaciamadrid y el municipio se llamó a partir de entonces Ribas de Jarama.

El tren de Arganda

En 1886 se inauguró el ferrocarril de vía estrecha de Madrid a Arganda, que pasaba precisamente por Vaciamadrid. Era una línea de 27 kilómetros que con los años se amplió hacia la vega del Tajuña y llegó a sumar unos 160 kilómetros de vías, de ahí que acabara conociéndose como ferrocarril del Tajuña. Por él bajaban a los mercados de la capital cereales, vino, fruta y hortalizas, además del azúcar de la fábrica de La Poveda y la piedra de las canteras de la zona. Para unos pueblos tan pequeños como Rivas y Vaciamadrid, el «tren de Arganda» fue durante décadas la principal conexión con Madrid.

La batalla del Jarama (1937)

La Guerra Civil borró literalmente los dos pueblos del mapa. Rivas y Vaciamadrid quedaron en primera línea del frente y entre el 6 y el 27 de febrero de 1937 su término fue escenario de una de las batallas más sangrientas de la guerra: la del Jarama. El ejército sublevado lanzó una ofensiva por el este de Madrid con la intención de cortar la carretera de Valencia, la gran vía de comunicación de la capital republicana, y subir después hacia Alcalá de Henares.

La mayor parte de los combates se libraron en tierras ripenses y en los alrededores del puente de Arganda. Por el bando republicano lucharon, entre otras unidades, las Brigadas Internacionales XI, XII, XIV y XV, con voluntarios llegados de medio mundo. Tras semanas de combates, el frente apenas se movió: la carretera de Valencia no llegó a caer, aunque quedó al alcance de la artillería y de las ametralladoras, que la batían con frecuencia a la altura de Rivas, y hubo que desviar el tráfico. Las estimaciones de bajas oscilan entre 6.000 y 7.000 en el bando sublevado y entre 9.000 y 10.000 en el republicano. Hacia el final de la guerra, además, los republicanos dinamitaron el puente del ferrocarril en La Poveda.

En los cerros que dominan el Jarama todavía se ven trincheras, refugios y búnkeres, y en las laderas quedan cuevas que usaron las tropas republicanas. Hay un centro de interpretación de la batalla en Rivas, y muchos grupos de aficionados a la historia organizan rutas por los restos de fortificaciones, varios de ellos en riesgo de perderse.

La reconstrucción de 1954

Al acabar la guerra, Rivas y Vaciamadrid estaban destruidos. La Dirección General de Regiones Devastadas, el organismo franquista que se encargó de reconstruir los pueblos arrasados, levantó en 1954 un único núcleo nuevo que agrupaba a los vecinos de ambos. Fue entonces cuando el municipio cambió el nombre de Ribas de Jarama por el de Rivas-Vaciamadrid. Ese pueblo de posguerra, de calles ordenadas y casas bajas, es lo que hoy se conoce como Rivas Pueblo o casco histórico.

Durante las décadas siguientes, Rivas siguió siendo un municipio rural y diminuto, rodeado de graveras: la extracción de áridos para la construcción, que alimentó el crecimiento de Madrid, fue dejando enormes huecos junto a los ríos que con el tiempo se llenaron de agua y se convirtieron en las lagunas que hoy son parte del paisaje.

Las cooperativas y el nacimiento de Rivas-Urbanizaciones

El gran cambio empezó a finales de los setenta y principios de los ochenta. A unos cuatro kilómetros del pueblo, en dirección a Madrid, empezaron a construirse urbanizaciones promovidas por cooperativas de vivienda vinculadas al movimiento obrero. La primera fue la de Pablo Iglesias, con viviendas tipo dúplex, ligada a la UGT y al PSOE. La segunda, y la más grande, fue Covibar, la Cooperativa Obrera para la Construcción de Viviendas Baratas, creada en 1978 por Armando Rodríguez Vallina con el apoyo inicial de Comisiones Obreras y vinculada también al PCE.

Covibar entregó más de 4.500 viviendas en sucesivas fases entre 1983 y 1994. Aquel nuevo núcleo, que la gente llamaba Rivas-Urbanizaciones, pronto tuvo muchos más habitantes que el pueblo. De ahí viene también la fama de Rivas como parte del «cinturón rojo» de Madrid, el conjunto de municipios del sur y el este con una larga tradición de gobiernos de izquierdas.

Después de las cooperativas, buena parte del crecimiento se basó en viviendas unifamiliares, adosados y urbanizaciones con zonas comunes. El planeamiento urbanístico se fue diseñando para unir los dos núcleos, el pueblo y las urbanizaciones, algo que se ha conseguido gracias al empuje demográfico: de los 653 vecinos de 1981 se pasó a 88.150 en 2019 y a más de 100.000 en la actualidad.

El trozo de Madrid que pidió ser de Rivas

Uno de los episodios más llamativos de la historia reciente tiene que ver con un error de planificación. Cuando se construyó Covibar, nadie tuvo muy en cuenta por dónde pasaba la línea entre municipios, y una parte del barrio, la situada al norte de la avenida de Covibar en torno a la avenida de Dolores Ibárruri, quedó dentro del término de Madrid, en el distrito de Vicálvaro. La zona se conocía como Covibar-Madrid.

Para sus vecinos aquello era un problema diario. Pagaban sus impuestos a Madrid, pero usaban los servicios de Rivas; para cualquier trámite tenían que ir a la junta de Vicálvaro, a más de diez kilómetros; y mientras Rivas estaba vigilada por la Guardia Civil, su calle correspondía a la Policía Nacional, con la comisaría de referencia en Moratalaz. En los años ochenta hubo una oleada de delincuencia en la zona que causó gran alarma. Después de más de veinticinco años de reclamaciones, en 2005 se aprobó un acuerdo entre ambos ayuntamientos y en agosto de 2006 Madrid cedió esas calles a Rivas a cambio de terrenos deshabitados en la zona de Los Berrocales.

Rivas hoy: metro, H2O y nuevos límites

En 1999 llegó la línea 9 de metro, en el tramo hasta Arganda que explota la empresa TFM, aprovechando buena parte del trazado del viejo ferrocarril del Tajuña. Se abrieron entonces las estaciones de Rivas-Urbanizaciones y Rivas-Vaciamadrid, y en 2008 se añadió la de Rivas Futura, junto al barrio del mismo nombre y el centro comercial H2O.

La historia de los límites municipales todavía no se ha cerrado. En febrero de 2025, dentro del Pacto Regional por la Cañada Real Galiana, Rivas y Madrid aprobaron un nuevo ajuste: Rivas recibe 981.152 metros cuadrados y Madrid incorpora 517.239, de forma que el término ripense gana en total unos 463.913 metros cuadrados y queda delimitado por dos grandes vías, la A-3 y la M-50. La Comunidad de Madrid dio el visto bueno en octubre de 2025 para que el cambio entrase en vigor el 1 de enero de 2026.

Qué ver en Rivas-Vaciamadrid

Rivas no tiene un casco monumental como Alcalá o Chinchón, porque los dos pueblos originales desaparecieron en la guerra. Su atractivo está en otra parte: en el paisaje del Sureste, en las huellas de la batalla del Jarama y en una ciudad nueva que se puede leer como un libro abierto sobre cómo creció el área metropolitana.

Laguna del Campillo

Es la imagen más conocida de Rivas. Una laguna nacida de la extracción de áridos, a los pies de los cantiles yesíferos y junto al Jarama, que hoy está incluida en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid. Tiene un centro de información del Parque Regional del Sureste, sendas para pasear y observatorios desde los que se ven ánades, fochas, garzas y cormoranes, sobre todo en invierno. Al atardecer, con la luz cayendo sobre los cortados blancos, es uno de los paisajes más fotogénicos del sureste madrileño.

Los cantiles del Jarama

Los cortados de yeso que se levantan sobre el valle del Jarama son la seña de identidad del paisaje ripense. En ellos crían halcones y milanos, y desde sus miradores se domina la vega, los sotos de ribera y la sucesión de lagunas. Hay caminos que suben a lo alto de los cerros y que permiten entender bien por qué estos relieves fueron tan disputados durante la guerra.

La confluencia del Manzanares y el Jarama

Al sur del municipio, en el Soto de las Juntas, el Manzanares desemboca en el Jarama. Es una zona que estuvo muy degradada por las graveras y que la Comunidad de Madrid ha ido restaurando con plantaciones de álamos blancos y sauces; hoy está protegida como reserva de fauna. Para muchos madrileños es una sorpresa descubrir que el río de su ciudad termina aquí, entre lagunas y chopos.

Lagunas de El Porcal

Otro conjunto de lagunas ripenses incluido en el catálogo regional de humedales, junto al Jarama. Como El Campillo, son antiguas graveras inundadas que se han convertido en refugio de aves acuáticas.

Restos de la batalla del Jarama

Trincheras, búnkeres y refugios se reparten por los cerros que dan al río. Algunos son fáciles de localizar desde los caminos del parque, como los búnkeres junto al Jarama. Conviene visitarlos con respeto y prudencia: son estructuras antiguas, en ocasiones en mal estado, y forman parte de un patrimonio que lleva años pidiendo protección.

El tren de Arganda

Un tramo de unos tres kilómetros del viejo ferrocarril del Tajuña se conserva como tren turístico entre la laguna del Campillo y la antigua estación de La Poveda, ya en Arganda del Rey. Funciona desde 2001 los domingos de primavera y otoño, y buena parte del recorrido pasa por suelo ripense: bordea la laguna, corre al pie de los cantiles y cruza el puente ferroviario sobre el Jarama. Lo encabezan locomotoras de vapor históricas como la Arganda, construida en 1925 en Alemania por Henschel & Sohn para ferrocarriles industriales, con una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora, y la Áliva. Es un plan estupendo para ir con niños.

Rivas Pueblo

El casco histórico, reconstruido en 1954, conserva el aire de los pueblos de Regiones Devastadas: calles rectas, casas bajas, una plaza y la iglesia como centro. Es el punto de partida natural para la romería del Cristo de Rivas y un buen lugar para ver cómo era Rivas antes de la explosión demográfica.

Covibar

Merece la pena darse una vuelta por Covibar aunque no se viva allí. Es uno de los grandes ejemplos de economía social de España: un barrio de bloques de ladrillo de tres o cuatro alturas, con densidad baja, mucho espacio verde y zonas comunes pensadas para la vida vecinal. La cooperativa sigue existiendo y se financia con más de 300 locales comerciales en alquiler, un centro cívico comercial, un auditorio, un gimnasio, apartamentos para hijos de socios, un centro social y piscinas de verano.

El Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid
El Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid. Foto: Zarateman · CC0 · Wikimedia Commons

Los barrios de Rivas-Vaciamadrid

Rivas es una ciudad alargada, estirada a lo largo de la A-3 entre la M-50 y el pueblo. Más que barrios con fronteras nítidas, tiene zonas que se reconocen por su origen y por el tipo de vivienda.

Rivas Pueblo (casco histórico)

Al este, entre la A-3 y el valle del Jarama. Es el núcleo reconstruido en 1954, con casas bajas y ambiente de pueblo, y la estación de metro de Rivas-Vaciamadrid. Alrededor han crecido urbanizaciones más modernas que lo han ido uniendo al resto de la ciudad.

Covibar

La gran colonia cooperativa del oeste, con unos 16.000 habitantes y más de 4.500 viviendas entregadas entre 1983 y 1994. Se articula en torno a la avenida de Covibar y tiene la estación de Rivas-Urbanizaciones. Es una zona muy viva, con mucho comercio en los bajos y una red asociativa fuerte. Desde 2006 está íntegramente dentro de Rivas.

Pablo Iglesias

La otra cooperativa pionera, la de los dúplex, vinculada a la UGT. Comparte con Covibar el origen obrero y la idea de barrio con zonas comunes.

Rivas-Urbanizaciones y el oeste

Con este nombre se conoció durante años todo el núcleo nuevo que crecía hacia Madrid, frente al pueblo. Hoy agrupa varias urbanizaciones de chalés, adosados y bloques bajos construidas en los ochenta y noventa, muchas con piscina y jardines comunitarios.

Rivas Futura

Una de las zonas más recientes, en el centro geográfico de la ciudad, con bloques de viviendas modernas, avenidas anchas, la estación de metro de Rivas Futura (2008) y el centro comercial H2O. Es donde más se nota el Rivas del siglo XXI.

Cerro del Telégrafo

El promontorio que da nombre a un núcleo de población y a un gran complejo polideportivo. El nombre recuerda las antiguas torres de telegrafía óptica que se usaban para transmitir mensajes con señales visuales de cerro en cerro. En sus campos juega, por ejemplo, el Rivas Club de Rugby.

El borde de la Cañada Real

Al noroeste, la Cañada Real Galiana marca el límite con Madrid. En este tramo, al este de la capital, la vía pecuaria fue ocupada desde los años sesenta por miles de construcciones irregulares, en un asentamiento informal de unos 15 kilómetros que reparte sus sectores entre Madrid, Rivas y Coslada. Los ajustes de límites de 2006 y 2026 tienen mucho que ver con la búsqueda de soluciones para esta zona.

Naturaleza: el Parque Regional del Sureste

Pocos municipios grandes del área metropolitana tienen tanta naturaleza dentro de su término. El Parque Regional del Sureste, cuyo nombre oficial es Parque Regional en torno a los ejes de los cursos bajos de los ríos Manzanares y Jarama, se aprobó el 28 de junio de 1994 y protege 31.552 hectáreas repartidas por una quincena de municipios, de Coslada y San Fernando a Aranjuez. Rivas es uno de sus corazones.

El paisaje mezcla llanuras de ribera, cerros con cortados de yeso, sotos de chopos y álamos, cultivos y un rosario de lagunas: de las 123 que hay en todo el parque, tres de las once incluidas en el catálogo regional de humedales están en Rivas, la del Campillo, las de El Porcal y la del Soto de las Juntas.

En cuanto a fauna, en los humedales anidan anátidas que conviven con una colonia de unas doscientas cigüeñas, y en los riscos viven halcones y milanos. En el conjunto del parque se han citado martín pescador, martinete, búho real, halcón peregrino y cernícalo primilla, además de zorros, tejones, jabalíes, liebres y conejos. La vegetación es la típica de estos suelos yesosos y secos: encinas, retamas, esparto, tarays y matorrales adaptados a la sal, con bosques de ribera junto a los ríos.

Para pasear, los caminos que unen El Campillo con el pueblo y con La Poveda son los más populares, y muchos ripenses salen a correr o en bici por las sendas del parque. Un consejo: en verano, evita las horas centrales del día; hay poca sombra y el calor del valle se nota.

El clima

Rivas tiene un clima templado de veranos secos y calurosos, de tipo Csa según la clasificación de Köppen, como buena parte del centro peninsular. Los inviernos son frescos, con heladas en las noches despejadas, sobre todo en la vega, donde también son frecuentes las nieblas por la cercanía de los ríos y las lagunas. Los veranos son largos, secos y calurosos, y las lluvias se concentran en otoño y primavera.

Cómo llegar y moverse por Rivas

Rivas está muy bien conectada por carretera con Madrid y, desde 1999, tiene metro.

  • Metro: tres estaciones de la línea 9, en el tramo que va de Puerta de Arganda a Arganda del Rey: Rivas-Urbanizaciones, en Covibar; Rivas Futura, junto al barrio del mismo nombre y el centro comercial H2O; y Rivas-Vaciamadrid, entre la A-3 y el casco histórico. En Puerta de Arganda se hace transbordo para seguir hacia el centro de Madrid por la línea 9 y conectar con Cercanías.
  • Abono: Rivas está en la zona tarifaria B1.
  • Autobús: líneas interurbanas del Consorcio Regional de Transportes que unen Rivas con Madrid (Conde de Casal), con Arganda del Rey y Morata de Tajuña y con otros municipios del sur, además de una línea urbana.
  • Carretera: la A-3, con las salidas 12 (Rivas oeste), 17 (centro) y 19 (casco histórico y Rivas este), conecta con la M-30, la M-40, la M-45 y la M-50. La M-203 une el oeste de Rivas con Vicálvaro, Coslada y San Fernando de Henares.
  • Bicicleta: la ciudad es bastante llana en su parte urbana y el parque ofrece muchos caminos para ir en bici, aunque las cuestas hacia los cerros exigen piernas.

Un apunte práctico: la A-3 tiene mucho tráfico en hora punta, así que si trabajas en el centro de Madrid el metro suele ser más previsible que el coche.

Educación

Para una ciudad tan joven, la oferta educativa es una de las cuestiones clave. Rivas tiene 22 escuelas infantiles (7 públicas y 15 privadas), 15 colegios públicos de infantil y primaria, 5 institutos de secundaria y 3 colegios privados, con y sin concierto. Muchos colegios públicos llevan nombres de escritores, científicas y figuras de la cultura, como José Hierro, José Saramago, Rafael Alberti, Victoria Kent o Hipatia, y otros remiten al entorno, como Las Cigüeñas, Los Almendros o Jarama.

Con tantos niños, la demanda de plazas en algunos centros es alta. Si te mudas con hijos, conviene informarse con tiempo de los plazos de admisión y de qué colegios quedan más cerca de tu casa.

Sanidad

Rivas cuenta con centros de salud de atención primaria repartidos por la ciudad. Para la atención hospitalaria, los ripenses tienen como referencia el Hospital Universitario del Sureste, en la vecina Arganda del Rey, a pocos minutos en coche por la A-3.

Economía, empleo y compras

Buena parte de los ripenses trabaja en Madrid o en los grandes polos de empleo del Corredor del Henares, lo que explica la importancia de la A-3 y del metro. Aun así, la ciudad tiene polígonos industriales y empresariales, mucho comercio de proximidad en los bajos de Covibar y de los barrios nuevos, y un tejido de economía social con la propia cooperativa a la cabeza.

Para las compras grandes, la referencia es el centro comercial H2O, en Rivas Futura, junto a la estación de metro, con tiendas, restauración y ocio. Alrededor de la A-3 hay además parques comerciales y medianas superficies.

Fiestas

  • Fiestas de Rivas-San Isidro (en torno al 15 de mayo): las fiestas de primavera, con actividades por toda la ciudad.
  • Fiestas de Covibar (en torno al 23 de junio): coinciden con la noche de San Juan y llenan de ambiente el barrio cooperativo.
  • Romería del Cristo de Rivas (29 de septiembre): la gran cita tradicional, que mantiene viva la memoria del antiguo pueblo y reúne a vecinos de todas las zonas.

Qué comer en Rivas

Rivas no tiene un plato propio con siglos de historia, porque casi todos sus vecinos llegaron en las últimas décadas desde Madrid y de toda España. Lo que sí tiene es una buena oferta de bares y restaurantes en Covibar, en Rivas Futura y en el casco, con el aperitivo de caña y tapa como ritual de fin de semana. Su cocina de referencia es la de la vega del Jarama y del sureste madrileño: productos de huerta, aceite y vino de las tierras vecinas de Arganda, Morata y Chinchón, y los guisos de cuchara típicos de la meseta en invierno.

Deporte

Rivas es una ciudad muy deportiva, en parte por la edad de sus vecinos y en parte por la cantidad de instalaciones municipales. Algunos clubes destacados:

  • Osos de Rivas: el decano del fútbol americano en Madrid, varias veces campeón de España y con presencia en competiciones europeas. Tiene equipos en todas las categorías, femenino y de flag football.
  • CP Rivas Las Lagunas: club de hockey sobre patines de referencia en la Comunidad de Madrid. Su equipo femenino llegó a ser subcampeón de la Copa de la Reina.
  • Club Deportivo Tenis de Mesa Rivas: con equipo femenino en la máxima categoría nacional.
  • Béisbol y sófbol: muy populares en Rivas, con un club en la Primera División A de la liga nacional.
  • Voleibol: la AD Voleibol Rivas lleva más de 25 años formando jugadores y llegó a la división de plata.
  • Triatlón: el club Diablillos de Rivas, nacido en 1991, con más de 350 triatletas federados, es uno de los punteros del país.
  • Rugby: el Rivas Club de Rugby juega desde 2015 en el polideportivo del Cerro del Telégrafo.
  • Otros: baloncesto (Uros Rivas, Rivas Ecópolis), fútbol sala (Rivas Futsal), natación, judo, patinaje artístico y numerosas escuelas de fútbol.

Una curiosidad: en febrero de 2016 Rivas fue sede de la primera Copa de España de quidditch, el deporte inspirado en las novelas de Harry Potter.

Para el deporte libre, el parque del Sureste es un gimnasio al aire libre: senderismo, carrera por montaña, bicicleta y observación de aves.

Cultura y vida asociativa

La vida cultural de Rivas está muy ligada a su origen cooperativo. Covibar mantiene su propio proyecto social, con auditorio, centro social y actividades de cultura, deporte y ocio para sus socios y para el resto de vecinos. El Ayuntamiento tiene a su vez centros culturales, bibliotecas y auditorio, y hay una red de asociaciones vecinales, ecologistas y culturales muy activa. La memoria de la batalla del Jarama y el cuidado del parque del Sureste son temas recurrentes en la agenda cultural de la ciudad.

Curiosidades de Rivas-Vaciamadrid

  • Pasó de 653 vecinos en 1981 a más de 100.000, uno de los crecimientos más rápidos de Europa.
  • Es la ciudad de más de 20.000 habitantes con la población más joven de la Comunidad de Madrid.
  • Vaciamadrid no significa «vacía Madrid»: probablemente viene del árabe Faḥṣ Maŷrit, «el campo de Madrid».
  • El Manzanares, el río de Madrid, termina en Rivas, donde desemboca en el Jarama.
  • Las lagunas más bonitas del municipio son antiguas graveras inundadas.
  • Durante más de veinte años una parte de Covibar perteneció a Madrid, y sus vecinos tuvieron que pelear para pasar a Rivas.
  • En la batalla del Jarama, en 1937, lucharon aquí brigadistas internacionales de medio mundo.
  • El tren turístico de Arganda usa una locomotora de vapor de 1925 que no pasa de 20 kilómetros por hora.
  • En 2016 acogió la primera Copa de España de quidditch.

Vivir en Rivas-Vaciamadrid

Rivas se ha ganado fama de ciudad cómoda para familias: mucha zona verde, ambiente joven, instalaciones deportivas, metro y un parque natural a la puerta de casa. A cambio, es una ciudad de distancias largas, pensada en buena parte para el coche, y la vivienda no es barata para el entorno.

Lo que conviene saber si buscas casa:

  • Covibar y las primeras cooperativas: edificios de los ochenta y principios de los noventa, de ladrillo y pocas alturas. Son pisos con buena relación entre precio y espacio y muy bien situados respecto al metro, pero con instalaciones que ya tienen sus años. Revisa si el portal tiene ascensor o si está pendiente de instalarlo, el estado de las cubiertas y bajantes, y si la inspección técnica del edificio está al día.
  • Urbanizaciones de chalés y adosados: abundan en Rivas. Dan espacio y jardín, pero suelen tener cuotas de comunidad más altas por piscinas, zonas verdes y, a veces, vigilancia. Pregunta por las cuotas, por las derramas aprobadas o previstas y por el estado de las zonas comunes.
  • Rivas Futura y los barrios nuevos: pisos modernos con garaje, trastero y zonas comunes, cerca del metro y del H2O. Al ser edificios recientes, conviene comprobar que los posibles defectos de construcción se han reclamado a tiempo.
  • El transporte: no es lo mismo vivir junto a una estación de la línea 9 que en una urbanización alejada. Si vas a trabajar en Madrid, haz el trayecto en hora punta antes de decidir.
  • La cercanía a la Cañada Real: en las zonas próximas al noroeste del término, infórmate bien del entorno y de los planes de actuación previstos.

Comunidades de vecinos en Rivas-Vaciamadrid

Rivas es una ciudad de comunidades: grandes urbanizaciones con piscina, jardines y garajes, colonias cooperativas con zonas comunes compartidas y bloques modernos con muchos vecinos. En las juntas son habituales los debates sobre el mantenimiento de piscinas y jardines, el reparto de gastos entre portales y viviendas unifamiliares, la instalación de ascensores en los edificios de Covibar y de los años ochenta, la impermeabilización de cubiertas, la renovación de bajantes y la eficiencia energética. En las urbanizaciones nuevas, además, son frecuentes las reclamaciones por defectos de construcción y la organización de los servicios de limpieza y conserjería.

Si tienes dudas sobre tu comunidad, en nuestra web encontrarás guías sobre juntas, derramas, obras y mantenimiento, y en el foro de Rivas-Vaciamadrid puedes preguntar a otros vecinos.

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Preguntas frecuentes

¿Cuántos habitantes tiene Rivas-Vaciamadrid?

103.148 habitantes según el INE (2025). En 1981 tenía solo 653 vecinos censados.

¿De dónde viene el nombre de Vaciamadrid?

Del árabe. La hipótesis más extendida lo relaciona con Faḥṣ Maŷrit, «el campo de Madrid»; otra lo deriva de Manzil Maŷrit, «el parador de Madrid».

¿Cómo se llaman los habitantes de Rivas?

Ripenses.

¿Por qué Rivas-Vaciamadrid tiene dos nombres?

Porque une dos pueblos: Rivas incorporó Vaciamadrid en 1845 y, tras su reconstrucción en 1954 como un solo núcleo, adoptó el nombre actual.

¿Qué pasó en Rivas en la Guerra Civil?

Estuvo en primera línea del frente y fue escenario de gran parte de la batalla del Jarama, en febrero de 1937. Los dos pueblos quedaron destruidos.

¿Qué metro llega a Rivas?

La línea 9, con tres estaciones: Rivas-Urbanizaciones, Rivas Futura y Rivas-Vaciamadrid. Está en la zona B1.

¿Qué ver en Rivas-Vaciamadrid?

La laguna del Campillo, los cantiles del Jarama, la confluencia del Manzanares y el Jarama, los restos de la batalla del Jarama, el tren de vapor de Arganda y el barrio cooperativo de Covibar.

¿Qué es Covibar?

Un barrio construido por la Cooperativa Obrera para la Construcción de Viviendas Baratas, creada en 1978, con más de 4.500 viviendas entregadas entre 1983 y 1994 y unos 16.000 vecinos.

¿Dónde desemboca el río Manzanares?

En el Jarama, al sur del término de Rivas-Vaciamadrid, en la zona del Soto de las Juntas.

¿Qué parte de Rivas es parque natural?

Unas tres cuartas partes del término municipal están dentro del Parque Regional del Sureste.

¿Cuándo funciona el tren de Arganda?

Los domingos de primavera y otoño, entre la laguna del Campillo y La Poveda, con locomotoras de vapor históricas.

¿Cuándo son las fiestas de Rivas?

Las de San Isidro en torno al 15 de mayo, las de Covibar hacia el 23 de junio y la romería del Cristo de Rivas el 29 de septiembre.

¿Qué hospital corresponde a Rivas-Vaciamadrid?

El Hospital Universitario del Sureste, en Arganda del Rey.

¿Cuántos colegios hay en Rivas?

22 escuelas infantiles, 15 colegios públicos de infantil y primaria, 5 institutos y 3 colegios privados o concertados.

¿Qué es el H2O de Rivas?

El principal centro comercial de la ciudad, en el barrio de Rivas Futura, junto a la estación de metro del mismo nombre.